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ANGLICISMOS, NO GRACIAS

Siempre he pensado que usamos demasiado el inglés cuando hablamos diariamente, tanto en el trabajo como en el ámbito personal. Hay palabras que se ponen de moda porque a alguien le parece que suenan mejor en inglés y comenzamos a usarlas como borregos, quizás creyéndonos más modernos al utilizarlas. Con esta actitud lo único que hacemos es despreciar nuestro propio idioma que, aunque no lo creamos, es el segundo más hablado en el mundo después del chino.

Parece mentira que, en España, donde presumimos de haberle arrebatado a China el tercer puesto como destino turístico internacional, el lenguaje del turismo siga tan atestado de anglicismos crudos.

Siendo como es nuestro país una de las principales plataformas de I+D+i para los técnicos de la Organización Mundial de Turismo, que ocupa a 2,5 millones de trabajadores, es decir a más del 20% de la población activa española, que celebra anualmente la segunda feria mundial de turismo, Fitur, y que ha exportado léxico como paella, tortilla, tapa, siesta, flamenco, señor, torero, fiesta, ruedo, gazpacho etc., a todos los rincones del planeta …, siendo un país así , decía, seguimos, sin embargo, ofreciendo una imagen tercermundista en lo concerniente a la promoción de nuestro idioma, que ignoramos, poniéndolo a los pies del inglés.

España, así, resulta un país acomplejado de su propia lengua, que no solo subestima como vehículo de comunicación con el mundo exterior, sino también entre sus propios ciudadanos, que insisten en desdeñarla en ámbitos en los que se piensa que el inglés es más chic, más distinguido.

En el mundo laboral, los cargos en inglés fluyen como la espuma dejando a un lado su nomenclatura en español. La publicidad también se encarga en gran medida de marginar nuestro idioma para darle mas protagonismo y bombo al inglés. Nos falta tiempo para hacer nuestras esas palabras que intercalamos sin miedo alguno en nuestro lenguaje haciendo a veces una especie de “spanglish “que roza el ridículo.

Por todo esto me alegro muchísimo de que por fin alguien haga algo al respecto, una llamada de atención que no margine nuestro idioma, que lo valore como se merece y que no lo haga de menos ante un idioma que no es el nuestro. La Real Academia Española se ha unido a la Academia de la Publicidad para crear una campaña de concienciación contra el abuso de los anglicismos. Dos geniales anuncios, uno de un perfume y otro de unas gafas, los cuales si tienes ocasión búscalos en internet, merece la pena verlos, demuestran que los consumidores, no entendieron para nada las palabras en inglés que se utilizaron y compraron un producto que era todo lo contrario de lo que aparentaba.

Aunque nos parezca normal, la palabra “blog” es un anglicismo que sustituye a la hermosa “bitácora ““Coach” no deja de ser un entrenador y “coaching” un entrenamiento. El “customer “es un cliente de toda la vida y un “influencer “será siempre un líder de opinión. “Life style “es menos bonito que decir estilo de vida y un “post “es lo que siempre hemos llamado artículo. “Marketing”, “online”, “público” “trending topic “y así un sinfín de palabras que hemos hecho nuestras, aunque en realidad no lo son, pero han invadido nuestro lenguaje para, por desgracia, quedarse.

Está bien enriquecerse, saber más y hablar idiomas, pero esto no es hablar otra lengua, esto es una invasión lingüística que está haciendo que palabras maravillosas desaparezcan de nuestro lenguaje habitual y caigan en el olvido.

Pero en el caso del turismo no podemos pensar, sino que se trata de un mero postureo. Salvo rarísimas excepciones como por ejemplo suite, que ya ha sido incorporada a la nueva edición del DRAE, la mayor parte de los anglicismos usados en este sector tiene correspondencias inequívocas en español.

Vamos a comprobarlo a continuación con una lista de la mayor parte de ellos usados en este sector de uso extendidísimo, principalmente entre los profesionales del turismo, lo que tiene aún más delito, y sus correspondencias en español:

Overbooking: sobreventa, exceso de reservas

Check-in: registrarse

Check-out: salida

Catering: servicio de comidas

Jet-lag: desfase horario

Standby: en espera

Rappel: descuento

Pack: paquete, lote

Kit: juego, estuche o equipo

Set: conjunto, serie

Lobby: recibidor, vestíbulo

Cash: dinero en efectivo

Amenities: productos de acogida

Single room: habitación individual

Housekeeping: gobernanta

No show: reservas falladas

Vip: persona importante

Day use: habitación por horas

Briefing: reunión, sesión informativa.

Outsourcing: subcontrata

 

En fin, se me olvidarán un montón más.

Utilicemos por favor la lengua de Cervantes, de Quevedo, de Sor Juana Inés de la Cruz.

Seamos conscientes que tenemos el más rico vocabulario del mundo para poder expresarnos.

 

Rafi Prieto

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